La ley y la simulación

La ley y la simulación
MAS DE POLITICA

Después de los 100 días

Populismo, la intolerancia

Periodismo servil

90 años del PRI

Tanta popularidad, cuestionados resultados.
  
FEB
22
2019
Teodoro Barajas Morelia, Mich. En nuestro país se conmemoran acontecimientos que nos remiten a la ley, aunque en muchos casos no se trata de actos que suelen ser aspiracionales, porque la realidad muestra un termómetro elevado de impunidad.
El desabasto de gasolina que pasa por el huachicol es una prueba que desenmascara la corrupción que parece inveterada, solapada e impulsada desde hace mucho tiempo y desde los gobiernos del pasado reciente, esa es una realidad.
El pasado cinco de febrero se conmemoró el aniversario 102 de haberse promulgado nuestra Carta Magna, el hecho se verificó en el ahora llamado Teatro de La República de Querétaro, la actualidad es pródiga en muchos sucesos que rompen con la legalidad porque la corrupción galopante es más que evidente y hemos padecido sus consecuencias.
En aquellos tiempos, hace más de un siglo, figuraron dos legisladores michoacanos en el Congreso Constituyente de aquel año precedido de estruendosos acontecimientos derivados de la revolución; nos referimos a Jesús Romero Flores y Francisco J. Múgica. Por cierto, éste último algunos aún se preguntan porque no fue presidente de la república si fue un ideólogo del General Lázaro Cárdenas.
Nuestra Carta Magna, la actual, difiere de la original, obviamente los contextos varían porque nada permanece estático. La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos ha sido reformada, enmendada y los remiendos son ostensibles, cada mandatario hace sus agregados en el afán de reinventar nuestro país. Los presidentes de turno piensan que con ellos habrá llegado el renacimiento mexicano.
Aquel Congreso de 1917 es radicalmente diferente al que tenemos ahora, muchos legisladores actuales lucen devaluados en términos generales, no legislan, hacen gestiones, viajan o duermen la siesta en las sesiones; su preparación en muchos casos es a penas básica, alguien diría que hablan con faltas de ortografía.
La tarea primordial de los legisladores es hacer leyes, aunque muchos asumen que su trabajo es la gestión, tarea por la cual cobran una alta dieta en el México plagado de las desigualdades y las historias de terror, acostumbran publicar en redes sociales las dádivas que entregan costeadas con recursos públicos y hasta se hacen los graciosos. A falta de cosas trascendentes difunden lo que se les ocurre, en muchos casos no rebasan los linderos de la frivolidad Estulticia.
Costumbres, atavismos y prácticas inveteradas que se maridan con el clientelismo, usualmente no retornan a sus distritos para legitimar sus decisiones al votarse en el pleno alguna nueva legislación o reforma constitucional porque sienten mayor compromiso con las elites de sus partidos que con los electores aunque en los comicios deban a los votantes su curul.
En diversos sondeos los diputados suelen ser mal calificados, en algunos casos peor que a la policía, muchas veces se pueden ver como escuchar los desencuentros entre los integrantes de bancadas antagónicas, no se trata de un debate reposado en el que reluzca la retórica, los argumentos lustrosos o exposiciones de motivos interesantes como necesarias, no, lo que en múltiples ocasiones se refleja es el encono, la diatriba con los insultos como epílogo.
La más alta tribuna de la nación se ha rebajado, se ha pervertido, esa es una realidad indiscutible.


INICIO || CONTACTO
IMARMX .::. by Libre Venta .::. México