Elecciones de directoras y directores en la UMSNH una farsa, denuncianRedacción IM Noticias, 04/03/2026
Morelia, Mich.
Entre los muchos señalamientos de irregularidades, malos manejos, malas decisiones, autoritarismo y prepotencia que han caracterizado a este rectorado en sus tres años y dos meses de ejercicio, hay que agregar un dato importante que llama mucho la atención y simboliza la falta de respeto y el trato indigno que se ha dado a las comunidades de las dependencias académicas en sus tres grandes sectores: personal académico, administrativo y estudiantado. Nadie se salva.
Lo anterior basta verlo en lo que ha ocurrido con absolutamente todos los procesos de designación y elección de directoras y directores que ha habido durante este período.
Repasemos los datos: según documentación que obra en la secretaría general de la Casa de Hidalgo y que puede contrastarse con las actas de Consejo u
Universitario, podemos perfectamente cerrar los números de asistentes a las sesiones de dicho órgano colegiado (en el papel máxima autoridad de esta casa de estudios, pero ahora reducido a una simple comparsa y desafortunadamente una marioneta en manos de la rectoría que mueve los hilos a placer), en 100 consejeras y consejeros presentes en cada sesión. Es completamente válido que hagamos este ejercicio estadístico con esa cifra de 100 para ilustrar esta triste realidad que viven los universitarios y las universitarias hoy en día.
Prácticamente todas las direcciones que se han dado a partir del 9 de enero de 2023, fecha en que inicia este deplorable rectorado, se han "ganado" por abrumadora mayoría, con procesos de auscultación manipulados, algunos, e ignorados, otros.
El caso es que los procesos de auscultación de donde salen las y los candidatos han sido verdaderamente una caricatura, caracterizados por la total falta de respeto hacia aspirantes que creen competir legítimamente pero que después se dan cuenta que desde el principio no había ninguna oportunidad ya que el ungido o la ungida ya estaba pactado con antelación.
Vamos primero a repasar los datos de quienes han sido "electos o electas" durante esta administración, para después hacer una comparación con quienes todavía están en funciones pero que fueron electos (ellos y ellas sin comillas) antes de que llegaran estos a echar a perder todo.
Cerrar en 100 asistentes para facilitar el uso de porcentajes y entender la magnitud de la farsa, obedece a que quienes han sido electos o electas por unanimidad han obtenido en promedio esos 100 votos en la modalidad de "votación económica" y la segunda es porque en la documentación consultada se consagran los votos con los que fueron designadas o designados solamente quienes obtuvieron la dirección, pero no aquellos de los y las contendientes. Comencemos, en orden cronológico, con los de esta administración y únicamente los que tuvieron más de un candidato o candidata, ya que hubo dependencias que solo presentaron a uno, ganando obviamente por unanimidad o mayoría para el caso de abstenciones, en votación a mano alzada, llamada también económica:
El primer relevo, el 20 de abril de 2023, fue el de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, ganando Carmelo Domínguez Mota, con 66 votos a favor. Hay que puntualizar que precisamente esta primera elección fue la que tuvo una menor diferencia de votos entre los contendientes, ya que de ahí en adelante las diferencias fueron mucho mayores. Seguramente apenas estaban aprendiendo bien los mecanismos de coherción para manipular las subsecuentes.
Ese mismo día, en lo que sería el primer episodio de la falta de respeto por las comunidades, personal docente, administrativo y consejeros, con toda impunidad y violando las leyes que regulan los procesos de elección, resulta designada en la preparatoria número 3, José María Morelos, Rosa Vanessa Sánchez con 100 votos, después de que increíblemente y sin fundamentos le quitaran del camino al aspirante que se vio favorecido en los sectores y que se encontraba participando ya registrado de manera legítima en el proceso.
Y así continúan las demás simulaciones de procesos: la preparatoria número 5, Melchor Ocampo, el día 31 de mayo de 2023, Alejandrina Acosta gana con 88 contundentes votos después de haber perdido los tres sectores de su dependencia.
El 13 de julio de 2023 hubo tres "elecciones": Ingeniería Química, Fabricio Nápoles gana con 89 votos, Ingeniería Civil, Roberto Cadenas gana con 71 votos y el Instituto de Física y Matemáticas, donde Gabriel Espinoza gana con 95 votos.
Cabe señalar que antes de esas tres, el 19/06/2023 se "elige" como director de la Facultad de Contaduría a Rigoberto López quien ganó por abrumadora mayoría pero en el documento consultado no se consagra el número de votos. Previamente descalificaron a la candidata que tenía mayores posibilidades de ganar la auscultación, con un documento mal expedido por la dirección personal, invirtiendo los apellidos de la profesora (¿será eso posible en un sistema completamente automatizado y digital?) Sigamos:
El 18 de octubre de 2023 se da lo que sería el suceso más oscuro, vergonzoso y descarado que se haya visto jamás para el relevo de una dependencia académica.
Ocurrió en la Facultad de Filosofía. Sin pudor alguno, al registrarse los aspirantes, la administración central comenzó a operar en favor de uno de ellos, justo el que perdió los tres sectores y no gozaba ya en ese momento de ninguna simpatía ni apoyo por parte de la comunidad.
Aún así, continuaron las acciones para imponerlo, las llamadas y el exhorto a los otros candidatos para que no continuaran en el proceso. Fue tal la presión, que uno de ellos sí declinó, pero se quedaron dos aspirantes. Pero hubo tanto rechazo por el candidato que quería imponer la rectoría, que éste declinó dos días antes de la elección, haciéndolo saber mediante escrito.
Por tanto, quedaba sólo un aspirante para ser votado en modalidad económica y ser así designado director de la dependencia. Todavía el día anterior a la sesión de consejo, la rectora y el secretario general hablaron con él para comentarle que ya todo estaba en paz y que obviamente él se convertiría en director al día siguiente. Sin embargo, sucedió lo impensable en una institución educativa pública, donde se supone que hay un consejo universitario como órgano máximo de gobierno compuesto de las mejores y los mejores elementos de cada dependencia, en lo que concierne a la toma de decisiones importantes.
El candidato que había declinado y del cual se supo con mucho tiempo que no gozó nunca del apoyo de la facultad para ser director, llegó a la sesión, presentó un escrito diciendo que siempre no se retiraba, presentó su plan de trabajo al consejo y ganó fácilmente con 78 votos a favor y 21 de su contrincante. Ni en el surrealismo más kafkiano podríamos habernos imaginado en que habría de pasar algo como eso, de verdad.
Conviene aclarar que a la poste, el candidato impuesto descaradamente, de manera irresponsable y contra todo respeto y dignidad hacia la comunidad de Filosofía, tuvo que renunciar ya que era imposible poder estar al frente de una dependencia como esa, sin haber obtenido un triunfo legítimo. Ese mismo 18 de octubre de 2023, en la Facultad de Enfermería, gana Renato Hernández con 75 votos a favor, diferencia que igualmente estaba ya pactada y "cantada".
9 días después, en la Facultad de Ingeniería Civil, el 27/10/2023, Amir Guzmán gana con 86 votos y ese mismo día, de la Facultad de Economía, Erika Jenny González gana con 76 votos. Esos diez votos de diferencia seguramente fueron de algunas o algunos ingenuos que efectivamente vieron cómo el perfil de su contendiente y su exposición en el consejo universitario fueron mejores. Pero eso pues no importa.
Para cerrar ese penoso año 2023, faltaría uno de los episodios más burdos con el proceso de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas, "ganada" por Misael Vieyra con 74 votos después de que hasta el día de la elección era otra la persona ungida por la rectoría, de acuerdo a las llamadas donde se ordena a las y los consejeros por quién deben votar, pero algo sucedió que fue suficiente una hora antes de la sesión de consejo para volver a llamar a todo mundo y correr la voz de que siempre no, que voten por el otro.
Cabe señalar que ese mismo día en la facultad de Historia se eligió al candidato de unidad propuesto por el consejo técnico pero en el documento consultado no se consagra la leyenda "unanimidad" sino que aparecen los votos a mano alzada que fueron precisamente 99. Lo anterior confirma que podemos movernos sin problema con la cifra promedio de 100 consejeros por sesión.
Al respecto, de todas maneras la rectoría, a manos de sus operadores telefónicos de siempre, Miguel Ángel Villa y Mónika Legorreta, hizo sus respectivas llamadas para que en la facultad de Historia se votara ¡por el único candidato! La única lógica que vemos en ello es que de esa manera él también tuviera que sentirse obligado a creer que lo impusieron como a todos los demás.
¿Dónde quedaron los procesos justos y democráticos de antaño?
Se han ido casi literalmente, al caño. Ahora es una burla lo que ocurre, se les hace creer a las dependencias que hay un proceso, hacen que las y los aspirantes pidan sus documentos, presenten su solicitud, integren su expediente, elaboren sus planes de trabajo y todo a sabiendas de que eso no servirá para nada porque ya se sabe desde antes quién será la ganadora o el ganador. La faramalla continúa después de integrada la terna, cuando con toda falta de respeto dejan que las candidatas y candidatos vayan por toda la universidad buscando a consejeras y consejeros para presentar sus proyectos y pedir el voto, incluso yendo a Lázaro Cárdenas, Apatzingán, Uruapan o Zamora. Decir que es un trato indigno es poco.
Acaba de suceder con la elección del INIRENA, donde la titular debía terminar su periodo el 17 de junio de este año 2026, pero pidió adelantarla por motivos de salud. Se inició el proceso y de entrada a un aspirante no se le entregó un documento, arguyendo que no estaba el director de personal para firmarlo y no pudo ni siquiera registrarse, aspirante que presumiblemente tenía todas las papeletas para ganar. Otra vez ese trato hasta humillante de hacer creer que es un proceso justo cuando no lo es. UQuedaron dos aspirantes, ya se sabía obvio quien ganaría ya que empezaron las llamadas y de hecho se trataba de la hija de la directora saliente, la cual, milagrosamente se curó de los problemas de salud que la hicieron renunciar porque inmediatamente asumió la coordinación de posgrado de la universidad. ¿El resultado de la votación en consejo universitario? Adivinó usted: otra contundente victoria por 83 votos a 17. La maquinaria de manipulación y simulación continúa funcionando perfectamente, ya que esto fue apenas el día 9 de febrero pasado.
¿Volveremos a ver procesos de elección de director de esos "emocionantes" y justos? Aquellos donde aún y cuando la autoridad en turno, muy en su papel, metía las manos, con todo y eso no lograban que su candidato o candidata ganara.
Aquí algunas cifras de directoras o directores aún en funciones, electas y electos antes de que llegaran con estos autoritarios métodos a acabar con la democracia y representatividad real de quienes encabezan las dependencias de índole académica. El 22 de octubre del 2021, en el IIAF, Jorge Fonseca ganó con 51 votos. Por cierto, su período concluyó el 22 de octubre de 2025, pero sigue como director, estaría bueno saber si hay algún nombramiento como provisional o está despachando y firmando de manera ilegal.
El 10 de junio de 2022 en la Facultad de Salud Pública Patricia Morfín gana con 55 votos y una semana después en el INIRENA Laura Leticia Padilla gana con 57 votos y en la Facultad de Agrobiología Jesús Herrera obtiene el triunfo con 56.
Estos últimos cuatro ejemplos muestran cuatro directores y directoras que ganaron legítimamente, en procesos equitativos y demostrando que no hace falta hacer sentir a todos los directores y todas las directoras que a quien le deben el cargo es a la rectora y no a sus comunidades y su propia capacidad como líderes.
Mejor aquí le dejamos, porque podríamos ir más atrás, no hace mucho tiempo antes de la pandemia, cuando hubo cualquier cantidad de elecciones que se ganaron por un solo voto en el consejo universitario.
Es terrible lo que ocurre en nuestra universidad respecto de estos cargos académicos, al querer ser controlados igual que otros cargos administrativos donde funcionarios y funcionarias son removidos y removidas a placer, porque caen de la gracia de la rectora. Pero eso, señores, no puede hacerse con quienes han sido electas y electos por un consejo universitario de manera libre y democrática por un periodo estatutario de 4 años y no hasta que les dé la gana a las autoridades.
Lo más grave es que este régimen de terror con esta y muchas otras más acciones autoritarias, nos han quitado una parte esencial del ser universitarios y universitarias, que es la libertad de pensamiento y de expresión, premiando únicamente a quienes callan, sumisos, por miedo, normalizando la lambisconería y la adulación como única forma de vida universitaria.