El duelo comenzó con intensidad, con adrenalina desbordada de ambos lados. Muy pronto, al minuto 12, Dorlan Pabón definió un tiro cruzado que Nahuel Guzmán no pudo contener. Y si bien fue el único tanto del encuentro, el resto de duelo no quedó a deber. Todo lo contrario. Ambos cuadros se repartieron las mejores acciones.
El primer tiempo, Monterrey mereció las mejores posibilidades de ataque, propuso opciones ofensivas, aunque el complemento defiriera de esta versión. Tigres encontró mejores vías de acceso para hacer daño, pero no sus engranes en la última línea no estuvieron tan finos. Todo se definirá en la Vuelta, en el Estadio Universitario.
Concierto aparte el de Rodolfo Pizarro, que generó juego ofensivo, que se brindó en sacrificio defensivo e incluso desesperó a los rivales. Conducción a velocidad, disparos constantes al arco de Nahuel y una muy alta precisión de pases (77%), le brindó al volante la mención del Jugador del Partido.