| AGO 292025 En el partido que abrió la jornada en el Arthur Ashe Stadium, los golpes del murciano atravesaron la pista con una convicción absoluta, suficiente para completar la victoria en una hora y 40 minutos de juego. Si el ecuador del torneo exige un ritmo de pelota especial, el murciano tachó ese encargo de su lista. En un choque relativamente tranquilo, el momento de mayor incertidumbre llegó mediado el segundo parcial, cuando el español solicitó asistencia en su rodilla derecha. "Me estoy encontrando bien, he pedido la atención del fisioterapeuta por precaución", explicó Alcaraz sobre la pausa médica. "Cuando me ha roto el servicio, en el último punto sentí algo en la rodilla, pero desapareció tras cinco o seis puntos. Pedí al fisio que me cuidara la rodilla, tenía que sentirme bien. Voy a hablar con mi equipo sobre ello, pero la sensación es buena". Tras superar los dos primeros partidos en sesión nocturna, Alcaraz encontró unas condiciones ideales bajo el sol de Nueva York. Su habilidad para cambiar alturas y juguetear con los efectos de la pelota encontró un terreno abonado al calor del mediodía, donde el antiguo campeón siempre despliega una versión especial. Ante la mirada de Flushing Meadows, el escenario que le vio levantar su primera copa de Grand Slam, el murciano volvió a recordar algo más que evidente: ha aterrizado en Nueva York dispuesto a recuperar el trono. El español se sumergió en un partido que le planteó escenarios de todo tipo, una prueba de fuego antes de atacar la segunda semana del torneo. Alcaraz brilló con el viento a favor, dominando una primera manga en la que apenas concedió dos puntos con el servicio. Fue paciente ante las curvas, aceptando la pérdida de un quiebre que pudo enmarañar el segundo parcial. Y supo asestar el golpe definitivo, con un tercer set que enderezó desde el principio. En definitiva, un foco permanente ante la ciudad con más estímulos del mundo. |