
ABR 132026 Roberto Chávez era miembro del Comité de Defensa Ambiental del Sangarro y había sido amenazado de muerte, junto a otros defensores de la localidad, por integrantes del crimen organizado que operan en esa comunidad. El martes iba a formalizar la denuncia respectiva ante la Fiscalía del Estado. El asesinato de Roberto Chávez ocurre a cinco meses de los ataques perpetrados por sicarios contra el ambientalista Javier Gómez la noche del seis de noviembre de 2025. Eventos que fueron denunciados ante la autoridad competente y que sin embargo han quedado impunes hasta ahora. La presencia criminal en Madero se ha reforzado después de que el operativo del Plan Michoacán por la paz y la justicia se retirara del municipio desde el mes de enero y en los hechos le concedieran el territorio al grupo criminal. El asesinato de Roberto Chávez se da en este contexto de retroceso irresponsable por parte de las autoridades obligadas a garantizar la seguridad en el municipio. La autoridad correspondiente fue informada desde el viernes 10 de abril de que en la localidad del Sangarro estaban ocurriendo eventos con alta probabilidad de convertirse en actos criminales y se solicitó la ayuda para prevenir y disuadir, sin embargo, el gobierno jamás hizo acto de presencia. El gobierno ha tenido conocimiento de las condiciones precarias de seguridad con las que viven los ambientalistas radicados en la zona y de las constantes amenazas de muerte que han venido recibiendo del grupo criminal, al extremo de que no pueden realizar su trabajo diario en la parcelas por temor a ser emboscados como le que ocurrió a Roberto Chávez. Después de casi seis meses de los ataques del 6 de noviembre no hay hasta ahora ningún detenido a pesar de que hay pruebas y testimonios suficientes para llevarlos ante la ley, incluso contra el propio presidente municipal de Madero y su dirección de Seguridad Pública sobre quienes hay indicios de que forman parte activa de la delincuencia organizada. De acuerdo con información confiable en los días previos al asesinato de Roberto Chávez la policía de Madero se prestó para trasladar en una de sus patrullas a sicarios de la delincuencia. En el mes de noviembre advertimos que si el gobierno no recuperaba en Madero el territorio que la delincuencia tenía bajo su control las probabilidades de que los grupos criminales que allí operan terminarían pactando alianzas para ocupar por completo el centro del municipio estaría ocurriendo. Y eso está pasando en Villa Madero, Etúcuaro, el Sangarro, y en el sur San Diego Curucupatzeo. El crimen está cumpliendo su amenaza de asesinar ambientalistas porque se siente empoderado por una autoridad municipal que los protege y por la omisión del Plan Michoacán por la paz y la justicia, que ha abandonado a los maderenses a las manos del crimen. Han llegado al extremo de presumir una lista de ambientalistas que irán asesinando. En este momento hay consternación, repudio y condena por el artero asesinato de Roberto Chávez y se exigen al gobierno federal y al estatal a que lleven ante la justicia a los responsables del crimen y a que hagan presencia permanente en Madero hasta limpiar el territorio de delincuentes y otorgar seguridad a los pobladores. |