
DIC 052012 Miguel Calero estuvo por última vez en la casa donde brillo con luz propia, al dejar un legado de 10 títulos y donde cerca de 8 mil aficionados y familiares, le dieron el último adiós, luego de ser víctima de una trombosis cerebral que lo mantuvo hospitalizado nueve días y que puso punto final a la vida del ex futbolista de 41 años. Al filo del medio día, el cuerpo sin vida de Miguel entró por la puerta norte del Estadio Hidalgo. Acompañado por los jugadores del plantel, el féretro dio una vuelta olímpica acompañado de aplausos, porras, cánticos y de fondo una de sus canciones favoritas. Tras rodear por completo el campo los restos fueron colocados en el centro del terreno de juego. Ahí se le ofreció una misa rodeado por los 10 trofeos que ganó en los 11 años que vistió la camiseta blanquiazul. En las dos pantallas gigantes del "Huracán" se proyectaron imágenes de las hazañas de Miguel con los Tuzos. Recuerdos como los dos títulos que levantaron en el "Volcán" ante Tigres. El penalti que le paró a Landon Donovan que a la postre les daría el Campeonato del Interliga. El recuerdo del "Condor" levantando el título de la Sudamericana en campo ajeno, así como la imagen del día que anunció su retiro del fútbol profesional. El cuerpo de Miguel Calero salió entre porras y aplausos. Cerca de las 15:00 horas, y fueron trasladados a una agencia funeraria donde más tarde serán cremados. Sus cenizas, como ya lo había expresado el Presidente del Club Pachuca Jesús Martínez, serán divididas en dos. Una parte viajará a Colombia con su familia y la otra se quedará en la capital hidalguense donde ya se planea la construcción de un mausoleo al interior del estadio en recuerdo al "Condor". "Vuela alto Condor" gritó entre lágrimas Milton Calero, hermano de Miguel y con un aplauso generalizado. |