
NOV 272013 Un sujeto recluido en el Cereso Francisco J. Mújica de esta capital, que presuntamente venía extorsionando telefónicamente a los morelianos, y que para recoger las cantidades exigidas a cambio de no matarlos o levantarlos, pues decía pertenecer al Cartel Jalisco Nueva Generación, utilizaba a una amiga, fue desenmascarado por el grupo de inteligencia de la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán, mientras que la PGJE detuvo a la presunta cómplice en los momentos en que pretendía obtener una fuerte suma de dinero. Lo anterior trascendió en fuentes policiales, en donde se dijo que desde hace varias semanas, una mujer identificada como Samanta Georgina, visitaba al interno Pedro M, recluido en el Centro de Reinserción Social Francisco J. Mújica, toda vez que juntos, al parecer, habían planeado obtener grandes sumas de dinero extorsionando a los ciudadanos virtualmente, es decir, vía telefónica. Para provocar que las víctimas se amedrentaran, dicho sujeto les decía que pertenecía al Cartel Jalisco Nueva Generación, que habían llegado a Morelia a tomar el control de la ciudad, y que sino querían sufrir las consecuencias tendrían que pagar 100 mil pesos, los cuales habrían de depositar en una tienda departamental ubicada en la avenida Pedregal de Infonavit La Colina, al poniente de esta ciudad capital. Para ello, Samanta el 20 de noviembre pasado se dirigió al domicilio de una de sus víctimas y dejó por debajo de la puerta de acceso, un escrito con amenazas, mientras que el interno, presuntamente se comunicaba con la familia vía celular y les decía que los levantaría y mataría sino entregaban dicho dinero en la hora y la fecha que les indicaría con posterioridad. Posteriormente, el 22 y el 23 de este mismo mes de noviembre, nuevamente la familia afectada recibió otros escritos con amenazas, por lo que los agraviados denunciaron los hechos en la agencia del Ministerio Público. Mientras tanto, personal del grupo de inteligencia de la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán, según informaron fuentes policiales de esa institución, detectaron las llamadas que salían de un teléfono celular al interior del Centro de Reinserción Social Francisco J. Mújica, por lo que de inmediato procedieron a la ubicación del mismo y requerimiento del interno de nombre Pedro "M". Por su parte, la policía de la Procuraduría General de Justicia, requirió a una mujer a bordo de un taxi, en los momentos en que un integrante de la familia que era extorsionada, le entregaba los cien mil pesos en la tienda departamental ubicada en la avenida Pedregal de Infonavit La Colina, por lo que al ser cuestionada sobre probables cómplices, dijo que desconocía que ese dinero era producto de un ilícito, y que únicamente su amiga Samanta Georgina le pidió que lo recogiera y que enseguida se verían en una tienda de auto servicio ubicada sobre la calle Guillermo Prieto, en el Centro Histórico de esta capital. Durante el operativo de la policía de la Procuraduría de Justicia, también se logró detener a Samanta Georgina y ambas mujeres fueron trasladas ante el Ministerio Público, en donde, según trascendió, la mujer requerida a bordo del taxi, desconocía de lo que se trataba al igual que el trabajador del volante que sólo había prestado un servicio, por lo que, según se supo, este miércoles, al llegar al término constitucional, saldrían bajo las reservas de ley una vez que rindieron sus declaraciones ministeriales. Mientras tanto, Samanta Georgina, presuntamente sería consignada por el delito de extorsión y los que resulten, toda vez que en su declaración, señaló que Pedro quien es su amigo, le pidió que recogiera el dinero producto de la extorsión pues le daría a cambio la cantidad de 5 mil pesos. Con ello, quedó esclarecido este caso, gracias a las tareas de inteligencia de la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán para "limpiar" los Ceresos del estado de actos de corrupción, y con la finalidad de convertir estos lugares como Ceresos Modelo a nivel nacional, según se dijo en dicha dependencia. Finalmente, las autoridades de la SSP, pidieron a la sociedad que no caiga en el juego de las llamadas extorsivas o en los secuestros virtuales, toda vez que primero verifique el origen de la llamada, o en su caso acercarse a la policía para ser orientado, debido a que en su mayoría las llamadas provienen de algún centro penitenciario del país. |