
SEP 162012 El último episodio proporcionó imágenes que hicieron recordar a Julio César Chávez, padre, cuando en 1990 noqueó en los últimos segundo a Meldrick Taylor, aunque en esta ocasión su hijo no tuvo el empaque para repetir la historia. En el primer round Julio César se dedicó al estudio, aunque Martínez dio muestra de su poderío de puños al conectar al mexicano en la parte final de los tres minutos. El Hijo de la Leyenda no encontró la fórmula del combate. Las combinaciones de golpes que lanzó fueron descifradas por el argentino quien destelló con golpes de jab e izquierdas que cimbraron el rostro del sinaloense. Con la guardia abajo, como ha sido característica de su boxeo, y con gran juego de piernas y cintura, Maravilla se fue apoderando poco a poco del combate. Caminando rápidamente por todo el cuadrilátero Maravilla Martínez confundió al pugilista mexicano y sin grandes dificultades pudo salir por el lado derecho de Chávez. En el cuarto round Maravilla Martínez conectó una izquierda que cimbró la humanidad del sinaloense, los golpes entraron claros y Chávez Jr. no sangró de la nariz, su rostro fue lacerado. Maravilla arremetió en el último round, confiado de la inminente victoria, fue entonces cuando Chávez lo encontró con un par de poderosos ganchos en el rostro. Mandó a la lona al retador, quien se levantó desconcertado. Se fue hacia el frente, El Jr., lo cimbró de nuevo, sin embargo, Maravilla soportó de pie y la campana lo salvó de la derrota. "Le demostré a Maravilla que le puedo ganar, que estoy a su nivel, que lo puedo noquear. En una revancha lo lograré", dijo Julio César al finalizar el combate. |