El mini Tri por el milagro ante Mali

El mini Tri por el milagro ante Mali
MAS DE DEPORTES

Piastri logra la Pole del GP de Qatar

Barcelona festeja con triunfo

Presentan detalles de la carrera "Plan Michoacán por la Paz y la Justicia" con la participación de Rommel Pacheco

Atlético Morelia-UMSNH Femenil cierra el 2025 con triunfo en San Juan del Río

Piastri gana "Pole" rumbo a Sprint en Qatar 
  
JUN
27
2013
Arturo González Turquía
En 2011 saborearon las mieles del éxito. Buen juego, victorias, goles asombrosos como aquella chilena de Julio Gómez que les dio el pase a la final, y un título mundial sub 17 como premio. Dos años después, sin embargo, la situación de México es bien distinta. Con dos derrotas, el mini Tri ya no depende de sí mismo para seguir su andadura en esta Copa Mundial Sub 20 de la FIFA, y deberá quemar su último cartucho ante Malí para intentar clasificar como uno de los mejores terceros de grupo. "Sí, hace dos años era todo color de rosas, pero en el fútbol también a veces tienes que estar abajo. Claro que nos duele, pero también de lo malo se aprende. Y, a veces, cuando caes aprendes a levantarte más fuerte". Habla Jorge Espericueta, balón de plata adidas en aquel torneo, y jefe del mediocampo mexicano en Turquía 2013.

El mediocentro es uno de los líderes de un equipo que llegaba como favorito al triunfo final. De hecho, el propio jugador, en otra charla con FIFA.com semanas atrás, aseguraba que México acudía "con todo a por este Mundial". Pero, lamentablemente para Espericueta y sus compañeros, las cosas no han salido como esperaban. "Los resultados no se nos han dado. El primer partido, ante Grecia, jugamos muy bien y sólo nos llegaron tres veces, pero nos hicieron dos goles. Ante Paraguay, sin embargo, no jugamos como solemos", reconoce. "Ahí nos ganó la ansiedad", puntualiza Antonio Briseño, capitán del equipo. Compañero de Espericueta en la selección desde los 15 años, el defensor sabe bien de lo que habla. Seguro como pocos, frente a la Albirrojita, sin embargo, arrancó con una inoportuna cesión a su arquero.


Pero no es tiempo de lamentos, sino de levantar la cabeza y afrontar el último partido de la fase de grupos, ante Malí, con una sola palabra en la mente: victoria. "Todos sabemos lo que hemos hecho mal y ya no hay vuelta atrás. Es matar o morir, y no hay más. Toca pensar en positivo e ir por el triunfo". Briseño habla claro. Sin perder la mesura, pero nada de poner paños calientes.

El capitán es muy respetado por todos sus compañeros, que a buen seguro habrán recibido sus arengas en las últimas horas... hasta vía móvil. "Somos un grupo muy unido y sabemos que esto lo podemos sacar entre todos, porque los esfuerzos individuales no van a servir de nada. Si hasta tenemos un grupo de Whatsapp (mensajero en el celular) en el que hablamos..." No cuesta imaginarse a Briseño mandando mensajes a diestro y siniestro, y probablemente bajo el nombre de "Pollo", su apodo familiar.

Apurarando las opciones
Sonríe franco cuando le preguntamos los motivos de tal sobrenombre. "Pues viene de mi papá. Él me decía que, de chiquito nació cuelludo y cabezón... ¿o era narizón? Y por eso le llamaron Pollo. Entonces, cuando yo nací, me llamaron Pollito? y ahí quedó el nombre", cuenta divertido.

Charlas motivacionales aparte, Espericueta comenta que, el hecho de que algunos familiares de jugadores les estén acompañando en esta aventura turca, también les está sirviendo para levantar el espíritu. "Es fundamental. El tiempo libre casi siempre lo pasamos con ellos para estar animados, porque sí nos pegaron muy fuertes las derrotas", reconoce.

El mediocampista no olvida además que, tras hacer un gol de falta ante Grecia, estuvo a punto de dar el empate a su equipo ante Paraguay de la misma forma. El larguero, sin embargo, se topó esta vez en su camino. "Lamentablemente no entró, pero quizás no merecíamos el empate". Ante Malí tendrá una nueva ocasión de imitar a sus dos lanzadores favoritos, el mexicano Walter Gaitán, "mi ídolo de siempre", nos confiesa, y el brasileño Ronaldinho.

Contar con un nuevo gol de Espericueta, único jugador mexicano que ha anotado en Turquía 2013, no le vendría nada mal a un equipo al que no le espera un rival fácil. "Malí tiene grandes jugadores. Tratan bien el balón. Se les ve bien, tienen jugadores de calidad... Pero teniendo la posesión del balón y estando unidos, se les puede ganar. Si queremos ganar lo vamos a conseguir, pero hay que quererlo, convencernos de que se puede, y poner todo el empeño", nos dice Briseño que, como capitán, es el primer convencido. Por eso, porque el equipo cree en sus posibilidades y no quiere que nadie les dé por muertos, este viernes los jugadores volverán a gritar con fuerza su consigna de guerra..."¡1, 2,3... Vamos México!" Mucho más que tres puntos están en juego.

INICIO || CONTACTO
IMARMX .::. by Libre Venta .::. México