
ABR 012012 El siniestro no solo acabó con los comercios y la casa, sino que dejó en quiebra total a una familia de siete personas, de las cuales hay cinco niños pequeños. Francisco Domínguez Hernández, perdió todo su patrimonio en cuestión de minutos, sin que hasta el momento se conozca qué provocó la quemazón. Su casa y sus negocios se ubicaban en el número 2299, de la avenida Quinceo, donde toda la gente lo conoce y sabe que es un hombre trabajador. Francisco había salido por un momento de su casa, pero al llegar vio con impotencia que ésta ardía en llamas, por lo cual él junto con sus vecinos llamó a los bomberos, quienes ya nada pudieron hacer para rescatar el inmueble ni lo que tenía en su interior. Con tristeza, los cinco hijos y la esposa de Pancho lloraban sobre la banqueta, mientras veían que los tragahumos trabajaban para consumir el fuego y después las brazas. Luego de la emergencia el hombre solo pidió que alguien lo ayudara, pues indicó que se había quedado sin dinero para volver a levantar su negocio, el cual ha sido el sustento de su familia por varios años. "Desafortunadamente perdimos los negocios con los que nos sosteníamos, agradezco a Dios que no le pasó nada a mi familia; ahora no tengo con qué mantenerlos, será difícil levantar otra vez mi patrimonio y solo pido a quien nos desea apoyar que nos ayuden con algo para establecer otra vez nuestros changarritos para poder trabajar porque me quedé sin herramientas y sin nada". Al sitio se presentaron Bomberos Municipales, elementos de Tránsito Municipal y policías territoriales y de caminos, quienes trabajaron en la movilización, la cual empezó desde las 20:25 horas del sábado pasado y duró cerca de una hora. |