
FEB 172013 Todo sucedió minutos antes de las 22:00 horas del pasado sábado, cuando una muchacha salió del cine en la Plaza Las Américas, luego subió a una camioneta Dodge, Caliver, color negro, con placas 772-XKB del Distrito Federal. No obstante, al abandonar el complejo comercial fue interceptada por tres sujetos vestidos de civil, que iban en un Chevy, color arena, sin matrícula, mismos que le dijeron que la Dodge que manejaba tenía reporte de robo y debía acompañarlos a la base de la Policía Federal División Caminos, por lo cual la escoltaron rumbo a dichas instalaciones. Sin embargo, por miedo a que todo fuera un secuestro, la mujer llamó a sus padres y les comentó lo que sucedía, quienes rápidamente solicitaron la ayuda de la PEP ante una posible privación de la libertad. Fue así que los patrulleros de la Estatal interceptaron a la Dodge y al Chevy en el Periférico República, a la altura de la colonia El Realito, donde encañonaron a los ocupantes del auto compacto al pensar que eran unos plagiarios. De esta manera, los sospechosos se identificaron como efectivos de la Policía Federal (PF) y mostraron a los poliestatales sus respectivas credenciales, al tiempo de que les pidieron les dejaran llamar a sus mandos, pues indicaron que iban vestidos de civil y en un carro sin placas porque hacían "trabajos de inteligencia". Posteriormente, a la zona llegaron comandantes de la PEP y de la PF, quienes dialogaron por varios minutos y finalmente todo concluyó solo en una confusión, aunque la Dodge sí fue puesta a disposición del agente del Ministerio Público porque según el C4 tenía reporte de robo. Al respecto, los progenitores de la muchacha que conducía la unidad presuntamente hurtada dijeron a este reportero que no sabían por qué aparecía así su camioneta, ya que aseguraron que la habían comprado en la ciudad de México, pero legalmente y manifestaron que esperaban que todo fuera solo un error. En este panorama, resulta delicado saber la forma en cómo se opera para realizar el llamado "trabajo de inteligencia", que si bien es comprensible, éste representa precisamente un desconcierto para la ciudadanía en general, pues la gente no sabe si quien los detiene efectivamente es un policía o un delincuente, ya que traen coches sin láminas de circular y visten de civil. Mientras que en los retenes, los federales piden a todos los automovilistas les muestren sus papeles en regla, irónicamente ellos de manera "privilegiada" en sus "trabajos de inteligencia" conducen unidades que prácticamente son "fantasma", las cuales terminan por ser confundidas con autos de malvivientes, además de que son una amenaza para el respeto al debido proceso judicial, pues las aprehensiones hechas de esta manera podrían ser hasta ilegales, si ante la representación social no se informa debidamente qué mecanismos se usaron para realizarlas, lo cual muchas veces sucede y todo concluye en averiguaciones previas echadas abajo por malos manejos durante estos llamados "trabajos de inteligencia". |