
MAY 022014 Recalcó que el zafarrancho fue propiciado por un grupo minoritario de personas agremiadas al Sindicato de Trabajadores al Servicio del Poder Ejecutivo (STASPE), que a su consideración no representan a la totalidad de los empleados gubernamentales. "Eso no lo podemos estar permitiendo y obviamente sancionaremos a las gentes visibles que se comportaron de una forma que no es correcta. Han confundido irresponsablemente la situación económica con una situación personal, no es cuestión de capricho, es cuestión de que estamos en una situación quebrada y estamos ofreciendo lo que está en nuestras posibilidades", subrayó. Hizo énfasis que no será posible reducir los presupuestos destinados a obras y acciones para satisfacer las demandas de la burocracia. Señaló que varios de los empleados merecen un incremento salarial, sin embargo, reitera que las arcas estatales no están en condiciones de solventar los aumentos solicitados. "Nosotros seguimos con la mano extendida y espero que no nos la muerda alguno de los dirigentes, a pesar de lo que sucedió estamos refrendando el 3.5 por ciento y el 1.2 por ciento", destacó el mandatario michoacano, quien reconoce que no se han generado acercamientos con Antonio Ferreyra luego de la irrupción de los sindicalizados en el acto del Día del Trabajo. Vallejo Figueroa asume que su actuación fue un tanto imprudente al momento de abandonar la Plaza Benito Juárez, puesto que había la forma de emprender la retirada sin exponerse directamente a la multitud. Defendió en todo momento la actuación de cada uno de los miembros de su "escasa" guardia de seguridad, a los que dijo haber puesto en un predicamento cuando. Explicó que existía la manera de salir del lugar por la Avenida Madero, pero finalmente tomó la decisión de encarar al grupo de manifestantes. El titular del Ejecutivo evitó profundizar en los cambios que se harán en el protocolo de su seguridad personal en lo consecuente. Subrayó que jamás ha contado con una escolta ostentosa pese a la complicada situación del estado y las constantes amenazas de muerte en su contra. Añadió que los sindicalizados estaban en su derecho de emprender la huelga tal y como lo hicieron, del mismo modo en que el Gobierno del Estado de Michoacán podía buscar los mecanismos jurídicos y civilizados para revertir la situación. |