
MAR 032026 Uno de los mecanismos que cualquier universidad tiene para controlar que su personal docente esté cumpliendo cabalmente con sus responsabilidades frente a las aulas son las visitas de supervisores, inspectores, auditores y, en casos extremos, hasta de los contralores. Si un docente no está frente al aula, puede ser sancionado mediante un acta administrativa que, en caso de reincidencia, puede llevar a la rescisión de la relación laboral. Entre los favorecidos, resalta un nombre, el profesor universitario con carácter interino, Gilberto Cortés Rocha, persona cercana al poder. Ha sido secretario de Desarrollo Social en la administración del perredista Silvano Aureoles; secretario técnico de la presidencia del Ayuntamiento de Morelia con el panista Alfonso Martínez; pero, sobre todo, es amigo de la rectora Yarabí Ávila González, con quien mantiene una relación de amistad de varios años y con quien ocasionalmente desayuna o toma café. Esa relación lo llevó a ocupar, de manera efímera, el cargo de secretario particular al inicio de la actual administración, lo que da cuenta del grado de confianza y cercanía entre ambos. El vínculo con Ávila González le permitió ser uno de los favorecidos el sábado 21 de febrero con la asignación de una materia definitiva. Algunos docentes consideran que no tuvieron la misma oportunidad por no contar con esa cercanía personal con la rectora y su operadora dentro de la Facultad de Derecho Arauci López Hueramo, quien tuvo la última palabra. Además Cortés Rocha es libre del control de la asistencia, supervisión que debería aplicarse por igual a todos, sin preferencias de ninguna especie. Sin embargo, hay ocasiones en que algunos parecen gozar de cierto "fuero" frente a estas medidas. Quienes suelen beneficiarse de ese supuesto fuero universitario son, evidentemente, personas cercanas a la máxima autoridad de la institución, con quienes suele existir una actitud particularmente "comprensiva", el mencionado, es un ejemplo de varios casos registrados. Con semanas de anticipación, Cortés Rocha, sabiendo que tenía asegurada su materia, también habría organizado un viaje a Egipto para conocer esa civilización milenaria. ¿Tendrá materias en las que debería estar frente a grupo en este momento? Eso que importa, para eso es amigo de los poderosos y dejar a sus estudiantes por unos días sin permiso alguno, sabiendo que tiene inmunidad garantizada frente a cualquier autoridad universitaria por la protección que le da su amistad con la Rectora Ávila González, al grado que Cortés Rocha no tiene empacho de subir fotos en tiempo real de su viaje por Egipto, a través de sus redes sociales posando junto a las pirámides, junto a las imágenes de los faraones, junto a los colosos. Diversos profesores señalan que, en casos similares, otros docentes enfrentarían actas administrativas o llamados de atención. Sin embargo, sostienen que en este caso no habría consecuencias, debido a la cercanía con autoridades universitarias. No cabe duda que es muy bonito estar cerca del poder y queda muy claro, que cuando eres amigo de la Rectora, hay ciertos lujos que te puedes dar, entre ellos el fuero universitario del que sólo los cercanos a Yarabí Ávila pueden presumir y que fueron los beneficiados con la hora de clase definitiva que les dieron a quienes incluso tenían menos antigüedad que otros profesores y que no cumplían con requisitos para obtener el beneficio, pero la amistad con autoridades y su incondicionalidad fueron suficientes para pasar por encima de los derechos laborales de otros docentes y ser parte del plan maquiavélico que las autoridades universitarias ejecutan en la Facultad de Derecho. |