
AGO 112012 Como fue su tónica durante gran parte del torneo, Peralta no desaprovechó ninguna oportunidad de anotar; la primera llegó de entrada, exactamente a los 28 segundos. Tras una pelota que perdió infantilmente la zaga de Brasil, Peralta encaró al arco y venció al portero Gabriel. Fue un gol que le cayó como un tanque de agua helada a los brasileños. A los 74, marcó el segundo de cabeza tras un tiro libre de Marco Fabián. Los espectadores en el estadio Wembley despidieron con una fuerte ovación a Peralta cuando fue cambiado a seis minutos del final del encuentro. |