
ABR 212012 En las diligencias, agente del Ministerio Público se hizo acompañar de elementos de la Policía Ministerial y personal pericial, con quienes recorrió los puntos que el detenido le indicó narrándole cómo sucedió todo hasta llegar al enfrentamiento contra los estatales y su posterior aprehensión. Primero, Francisco Enrique explicó que acudió al templo de San José, donde ingresó por el frente, después dijo que ya en el interior amagó con su revólver .22 milímetros a la secretaria de la parroquia y le robó dinero en efectivo, aparentemente de las limosnas, y un cáliz, el cual pensaba que era de oro, pero resultó ser de latón. Enseguida, el sospechoso huyó por otra puerta de la iglesia que da a la calle Belisario Domínguez y al llegar a 20 de Noviembre tomó un colectivo que lo llevó hasta el Mercado San Juan. Ya en San Juan, el indiciado siguió a pie por la 20 de Noviembre hasta llegar al Callejón del Romance, por donde pretendía continuar, pero a lo lejos observó varias patrullas de la Policía y se percató que ya lo buscaban, por lo cual decidió seguir por 20 de Noviembre hasta la calle Carrillo Puerto, donde ingresó a un consultorio, luego de ver a una mujer con alhajas, a quien amenazó con el arma de fuego y la despojó de sus pertenencias. Después, Urbina Tejeda señaló que tomó la Calzada Madero, donde se metió a un hotel y preguntó si tenían habitaciones, pero le dijeron que no y nuevamente salió a la Calzada Madero donde una patrulla de la PEP pasó a su lado sin que sus ocupantes le dijeran nada ni lo detuvieran y por ello continuó con su trayecto hasta la calle Virrey Antonio de Bucareli, donde le hizo la parada a una combi para abordarla. Sin embargo, cuando pretendía subir a la unidad del transporte público se acercó a él la patrulla 713 de la PEP, de la cual bajó el policía Francisco Espinoza Flores, quien le ordenó que se detuviera, pero en vez de hacerlo el detenido baleó al uniformado y lo dejó muerto sobre la banqueta, mientras que el chofer de la combi se arrancaba por temor de salir lastimado. En ese instante y en fracción de segundos, Francisco Enrique volteó a ver la patrulla de la PEP y se percató que otro oficial, José Guadalupe Tovar Morales, se cubría dentro de ella con la puerta del chofer abierta, por lo cual le realizó dos detonaciones, mismas que hirieron de gravedad al agente, quien cayó al lado de su unidad. Enseguida del tiroteo, el presunto delincuente regresó a la Calzada Madero, pero al llegar a la esquina con Carrillo Puerto un civil que había tomado la pistola del policía lesionado le disparó, con la finalidad de que se detuviera, pero el supuesto hampón giró la cabeza y lo amenazó, para luego ingresar a un restaurante en la esquina con la calle Revillagigedo que lo sacó hasta esa misma rúa por donde siguió con su huida hasta ocultarse en el anexo de la Facultad de Leyes que está ahí. Tras unos minutos, el presunto criminal salió de las instalaciones educativas y pensaba las rutas por donde escapar, pero en ese instante observó varias patrullas de la Policía Federal, cuyos efectivos lo interceptaron en ese preciso momento, para después de interrogarlo y asegurarle el revólver presentarlo ante los medios de comunicación y más tarde ponerlo a disposición del representante social. Se presume que Francisco Enrique Urbina está implicado en más robos a iglesias, a negocios y a transeúntes, lo cual ya es investigado por las autoridades correspondientes, mismas que pidieron la colaboración de la ciudadanía para denunciarlo en caso de reconocerlo. |