
SEP 272013 Un sujeto de origen estadunidense fue sentenciado a 25 años de cárcel, al ser encontrado por el juez de primera instancia en materia penal de esta ciudad, culpable de asesinar a su esposa a puñaladas el 21 de junio del 2011. Todo se desprende del proceso penal número 172/2011, ventilado en el Juzgado arriba descrito, en contra de Francisco Javier Álvarez Tostado Bernal, por el delito de homicidio calificado en agravio de Erika Juliana Rubio Elizondo. Sobre los hechos se conoció que aproximadamente a pasadas las siete de la noche del 21 de junio del año del 2011, a través del número de emergencia 066 se recibió un llamado de auxilio de parte del señor Fernando Ríos Olvera, quien reportaba un posible asalto en el número 28 de la calle Mina del fraccionamiento Los Nogales de esta ciudad, toda vez que dijo ser empleado de los dueños de ese domicilio, por lo que de inmediato arribaron al sitio policías municipales y paramédicos ya que se decía que los moradores estaban heridos. Cuando llegaron a la vivienda los uniformados y pudieron entrar, seguidos de los paramédicos y del denunciante, confirmaron que la señora Erika se encontraba sin vida con heridas cortantes por arma blanca que le generaron, según los términos médicos, choque hipovolémico secundario a la sección de paquete vascular por instrumento punzo cortante en cuello, lesión que se clasifica de mortal por sí misma; mismas que fueron causadas por el acusado Francisco Javier Álvarez Tostado Bernal y/o Francisco Javier Álvarez, según informaron fuentes policiales en base a las pruebas que encontró la autoridad competente en contra del indiciado. También, en el inmueble se encontró herido a Francisco Javier Álvarez Bernal, esposo de la infortunada mujer, por lo que fue trasladado a un hospital de esta ciudad, en donde, al ser declarado por un Ministerio Público reveló que llegaron a su casa a bordo de un auto Bora, propiedad de su esposa, con la finalidad de revisar y bajar el agua en los baños para que no se le formara sarro. Agregó el inculpado que al llegar al domicilio él traía consigo los dos juegos de llaves, unas del vehículo y las otras de dicho domicilio, enseguida se subió a la segunda planta mientras que su esposa permaneció en la planta baja, de repente escuchó que alguien había entrado a la casa y que estaban atacando a su esposa, de inmediato bajó y observó que su mujer forcejeaba con dos sujetos y cuando trató de intervenir, un tercer sujeto lo golpeó en el pecho con lo que pensó que era un martillo, quedando este inconsciente. Indicó también que, al recobrar el conocimiento se percató que estaba lesionado en el cuello y tirado al lado de su esposa, la cual también estaba inconsciente y de inmediato trató de comunicarse con su cuñada y con el novio de ésta, así como con un vecino para que los ayudaran, sin embargo, durante las pruebas que el abogado de los familiares de la mujer aportaron ante las instancias competentes, comprobaron que nadie pudo haber entrado al inmueble porque las puertas de acceso estaban cerradas con llave, ya que incluso, así lo señalaron los policías y los paramédicos cuando llegaron para atender la emergencia. Además, Juventino Morales Morales, refirió ante los representantes de la sociedad, que el día martes veintiuno del mes y año en curso, dado que se desempeña como chofer de un taxi, le tocó llevar un pasaje al fraccionamiento Los Nogales, de esta ciudad de Pátzcuaro, y siendo alrededor de las dieciocho horas, una vez que dejó el pasaje, sintió una necesidad fisiológica, por lo cual se dirigió hacia la parte alta del asentamiento para buscar un lugar para orinar, se estacionó en la calle Mina, junto a un lote baldío, frente a una casa de dos niveles, por lo que al momento en que se iba a bajar de la unidad, observó que llegó al citado domicilio un vehículo Bora, color guinda del cual descendió un sujeto y bajó a la fuerza a una mujer, ya que la sacó a jalones y le gritaba palabras ofensivas y la metió a la fuerza a la vivienda. Dijo también el trabajador del volante, que debido a que se puede observar hacia dentro del domicilio ya que no tiene vidrios, vio que el sujeto subía a la fémina por unas escaleras, la jaloneaba, luego la tomó del cabello y le pegó en la cara con su manos, después cerró la puerta que está a un lado del portón principal y subieron, en ese momento optó por retirarse y seguir trabajando. Al día siguiente, continuó señalando en su declaración el ruletero, que leyó en un periódico de esta ciudad que decían que había matado a una mujer en esa casa ya que había sido un robo, por lo cual optó por presentarse voluntariamente ante la representación social a emitir su declaración y al momento de que se le puso a la vista la fotografía de una persona del sexo masculino, identificó plenamente y sin temor alguno a equivocarse, como el sujeto que descendió del vehículo Bora y que bajó a la fuerza a la mujer y sabe ahora que responde al nombre de Francisco Javier Álvarez Tostado Bernal. De igual forma, cuando las autoridades le mostraron una fotografía de la fémina, el trabajador del volante la identificó como la mujer a la que el sujeto bajó a la fuerza del vehículo Bora y ahora se entera que se llama Erika Juliana Rubio Elizondo, asimismo también reconoció el vehículo marca Volkswagen tipo Bora, color guinda modelo 2008 con placas de circulación PHS7440, como el que el día martes veintiuno de junio del 2011 vio por fuera del domicilio que se ubica frente al lugar donde realizó su necesidad fisiológica. Por lo anteriormente citado, dictan orden de aprehensión el 18 de agosto del año 2011, misma que se cumplimentó un día después por parte de efectivos ministeriales. Posteriormente, en la declaración preparatoria el indiciado negó los cargos que se le acusan pero tras dictarle la formal prisión el Juez competente en materia penal lo sentenció a 25 años de prisión y el pago de la reparación del daño por la cantidad de 89 mil 586 pesos que deberá cubrir a favor d elos progenitores de la ofendida, además de que se le niegan los beneficios previstos en los artículos 62 y 79 del Código Penal del Estado. |