
ABR 172012 Se llama José Juan Orta Díaz, de 38 años de edad, su estado de salud todavía es grave, ninguna persona ha ido a reclamarlo, por lo tanto no hay ningún familiar conocido; Juan sigue al amparo de lo que le determine el destino. Los médicos continúan trabajando, haciendo lo posible por salvarlo, le administran soluciones, le revisan las heridas, lo dializan, pero parece no reaccionar aunque de vez en vez despierta, se queja y vuelve a dormir. Al abrir los ojos, Juan no supo explicar porqué decidió prenderse fuego, incluso no alcanzó a hablar mucho, pues los medicamentos que lo mantienen sedado hicieron su efecto y nuevamente lo sumergieron en un profundo sueño. Por su estado, Juan es uno de los pacientes más cuidados en el Hospital Civil, de esta capital, los doctores se han responsabilizado mucho con él y parece que ellos pudieran ser lo más cercano que Juan tiene a una familia. Por el momento, el protagonista de esta historia, el primer hombre que se prendió fuego a sí mismo frente a Catedral, en medio de una cruenta acción, sigue en la realidad de otro mundo, esperando tal vez que la vida le brinde otra oportunidad. |