
ENE 022019 Con ello, se previene el inadecuado desarrollo del sistema nervioso en los bebés desde el embarazo, y después del nacimiento, para descartar afecciones en la capacidad del aprendizaje. Durante los tres primeros trimestres del año, la Coepris realizó 80 muestreos aleatorios a la sal que se expende en la entidad en aras de regular que se encuentre yodada y fluorurada, para prevenir también el bocio en los adultos. La SSM, exhorta a la población a que cuando compren sal revisen que la etiqueta diga sal yodada y fluorurada, leyenda que se pude identificar junto a las dos franjas rojas que también debe contener la imagen del envase o bolsa. La deficiencia de flúor provoca que se debiliten los dientes y esto cause daño a su superficie, haciéndolos más propensos a la caries, por lo que se optó por agregar estos nutrientes a la sal que consume el ser humano en el país. También, es importante que la población tome en cuenta que hay regiones y municipios donde el agua potable que llega a sus viviendas ya contiene flúor en cantidades suficientes, por lo que no es necesario consumir sal con flúor, sólo con yodo. Entre esos municipios se encuentran: Chucándiro, La Piedad, Numarán, Penjamillo y Tanhuato, en el resto de las localidades sí se recomienda el consumo con moderación de sal yodatada y fluorurada. A través de la Coepris, se vigila que la sal para consumo, que se adquiere en las tiendas de abarrotes, centros comerciales, tianguis y mercados, cuente con los niveles establecidos de yodo y flúor, tal y como lo marca la Norma Nacional NOM-040-SSA1-1993. En los años 90, la sal no contaba con yodo, por eso es que aparecían casos de enfermedades por la ausencia de este nutriente, mismos que hoy día van en disminución. |