
FEB 162026 El Barça no ha podido transformar la necesidad en victoria. Los de Hansi Flick han caído en Girona (2-1), en un partido intenso, con una primera mitad más convincente que la segunda. Los azulgranas han tenido momentos de dominio y ocasiones para decantar la balanza, pero han acabado cediendo en el tramo final. Cubarsí abrió la lata, Lemar igualó el marcador y Fran Beltrán acabó sellando la victoria gerundense. La semana se ha hecho larga. Demasiado larga. Sin partido el fin de semana, con el recuerdo aún vivo del Metropolitano y con la necesidad de reaccionar, el lunes se convirtió en una prueba exigente para los azulgranas. La victoria del Madrid ante la Real Sociedad no dejaba margen de error. El plan era tan simple como innegociable: ganar y recuperar el liderato, pero desgraciadamente, los azulgranas no pudieron cumplir con el objetivo. El Barça saltó al césped con esa convicción y muy pronto, la banda izquierda tuvo nombre propio: Gerard Martín. En el minuto 3, una primera cabalgada supuso el primer aviso: el balón cruzó el área después de que Raphinha lo dejara pasar con intención, buscando a Lamine Yamal, que no llegó por muy poco. Tres minutos después, la secuencia se repitió con más precisión. Nueva irrupción del "18", nueva lectura inteligente de Raphinha y, esta vez sí, Lamine cazó el balón desde la frontal para firmar la primera finalización clara. El dominio era azulgrana, pero el Girona también respiraba. El equipo de Míchel supo encontrar espacios y amenazar, y allí, una vez más, emergió Gerard Martín para interrumpir una acción clarísima, con el toque justo para que Joan Garcia pudiera llegar a un balón que ya parecía condenado. El Barça, sin embargo, siguió insistiendo. Una combinación rápida acabó con un pase de Fermín hacia Raphinha, que recortó dentro del área y sacó un disparo potente que se marchó fuera por poco. En la jugada siguiente, Lamine dibujó una acción individual que Gazzaniga logró desactivar. En los últimos compases de la primera mitad apareció un viejo conocido de esta temporada: el palo. En el minuto 43, Raphinha acarició el gol con un disparo que hizo temblar la madera y, ya en el tiempo añadido, volvió a ser protagonista. Daley Blind pisó a Dani Olmo dentro del área y el árbitro señaló penalti. Lamine Yamal, sin dudar, asumió la responsabilidad. Su disparo, ajustado, dejó sin opciones a Gazzaniga, pero el palo volvió a negar el premio. En total, 25 disparos en la competición doméstica han acabado estrellándose contra la madera. El Barça reanudó el partido con sensaciones diferentes. El ritmo se espesó y la circulación perdió fluidez. El equipo movía el balón, pero sin la profundidad ni la movilidad necesarias para hacer daño. Las jugadas morían antes de tiempo y los de Hansi Flick no fueron capaces de generar peligro. Aun así, siempre hay una grieta por la que atacar. En el minuto 57, Raphinha estuvo a punto de romper el equilibrio con una rematada acrobática llena de intención que impactó en la cara de un defensor cuando ya buscaba el gol. Y solo dos minutos después, llegó el premio. Pau Cubarsí, con el recuerdo aún reciente del gol anulado en el Metropolitano, encontró su revancha en Girona. Centro preciso de Kounde y aparición decidida del central, que atacó el balón para enviarlo al fondo de la red (1-0, min 59). El Girona no se rindió. Lejos de venirse abajo, el gol fue un estímulo. Los locales reaccionaron con orgullo y, solo dos minutos después, restablecieron la igualdad. Vanat insistió desde la banda, el primer despeje de Cubarsí no fue definitivo y, en el segundo centro, Lemar apareció en la línea de gol para empujar el balón. El partido volvía a empezar. A partir de ahí, el nombre propio fue Joan Garcia. El guardameta azulgrana firmó un recital de reflejos. En el minuto 72, tras una acción embarullada dentro del área, voló con una mano prodigiosa para negar el gol a Vanat, y aún tuvo tiempo de reaccionar al rechace, en una doble intervención sencillamente espectacular. El de Sallent volvió a hacerse gigante en el minuto 78, estirando el pie para desviar el remate de Joel Roca. El Barça encontró refugio bajo palos, pero solo de forma momentánea. El conjunto de Míchel estaba avisando y finalmente el gol acabó llegando. En el minuto 86, el partido se escapó. El Girona encontró la grieta definitiva en una acción conducida por Claudio Echeverri, que finalizó Fran Beltrán. Los azulgranas tuvieron tiempo para reaccionar, con siete minutos de añadido, e incluso por un momento pareció que el empate llegaba con un gol de Fermín, pero fue anulado por fuera de juego. Finalmente, los culés acabaron cayendo en Montilivi y el liderato se escapó. |